Sexualidades químicas: Pastillas abortifacientes en México, con Dahlia de la Cerda

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Esta publicación es parte de una serie de entrevistas sobre pastillas y compuestos químicos que afectan nuestra sexualidad. En esta ocasión Miguel Fuentes, Coordinador de Investigación en Yaaj, entrevistó a Dahlia de la Cerda, Co-directora de Morras Help Morras, sobre las pastillas abortifacientes (mifepristona y misoprostol) en México, y qué efectos tienen sobre mercados, sobre leyes y sobre los cuerpos de las personas que las consumen.

Miguel

Gracias por estar aquí, Dahlia. Esta entrevista es parte de una serie sobre los efectos de distintos compuestos químicos en cómo vivimos nuestra sexualidad. Son tres grandes preguntas que te voy a hacer, de las cuales iremos más a detalle poco a poco. La primera es sobre los mercados alrededor del misoprostol y la mifepristona, y cómo han ido cambiando en México. El segundo sobre las leyes, protocolos, y normas que también han ido cambiando. Y la última es sobre las mujeres y personas gestantes y cómo tomar el misoprostol o la mifepristona cambia la forma en la que viven su sexualidad. Entonces quería empezar contigo presentándote, cómo te llamas, de qué organización vienes, qué te gusta comer.

Dahlia

Soy Dalia de la Cerda, soy activista y escritora. Trabajo como co-directora en Morra Help Morras; que cuando digo co-directora significa que procuro fondos, hago trabajos de administración, hago informes, y todo lo que tiene que ver con la contabilidad junto con la contadora. Acompaño abortos todos los días, 24/7. Se supone que tengo el horario de lunes a viernes de 5 a 10, pero es imposible hacerlo así, me llegan 50 mensajes diarios. La mayoría son mujeres o personas con capacidad de gestar que están muy ansiosas y quieren que les conteste inmediatamente. Hay días que no duermo bien porque lo quieren hacer de noche porque es el único horario que pueden. Entonces trabajo 24/7. 

Yo como, desayuno, ceno, voy al cine, voy de compras, estoy con mis amigas, saco a pasear a mis perros, y estoy con mi esposo viendo series acompañando a abortos. Y ¿qué me gusta comer? Yo soy súper garnachera. Es un tema que tenemos aquí en mi casa, porque mi esposo y mi mamá, que vive con nosotros, son personas que les gusta comer saludable, y yo no. Me encantan los tacos, las gorditas, el chicharrón. Entonces sí, todo lo que sea callejero, los elotes con mayonesa, los chicharrones preparados, es lo que me gusta comer.

Miguel

Muchísimas gracias por esta presentación, Dahlia. Entonces comencemos con la primera pregunta, y puedes hablar desde tu experiencia personal o la experiencia de Morras Help Morras. ¿Cómo has visto que han cambiado los mercados de misoprostol y mifepristona en México a lo largo de los años? Y por mercados me refiero a privados, mercados negros, mercados solidarios, el mercado de dentro de las instituciones de salud pública, etc.

Dahlia

Yo aborté en 2005. Fue un año antes de que se despenalizara en la Ciudad de México, eso sí recuerdo, porque todavía no era legal. Entonces, en el momento en que yo aborté al punto de hoy, siento que ha habido un gran avance en el acceso al misoprostol. Por ejemplo, cuando yo aborté no había genéricos; o sea, Pfizer todavía tenía la patente. El misoprostol lo comprabas en farmacias sin problemas, no necesitabas la receta. Ahora tampoco, pero ahora ya hay trabas morales. En ese entonces no era un medicamento popular para abortar. Era algo a lo que tú tenías acceso a la información mediante colectivas feministas. En mi caso yo googleé y sí había información. Incluso ya había un mercado negro emergente. Pero yo me acerqué a Mujeres sobre las Olas y me dijeron que fuera directo a la farmacia. 

Acá el tema es que era carísimo. O sea, realmente me costó como $2,500, una cosa así, y yo era muy joven. Mi esposo también era muy joven y dijimos “esto es carísimo”, pero lo compramos. Interrumpí mi embarazo, y sólo había Cytotec. Desde entonces pude observar que era un medicamento de difícil acceso. Me puse a investigar un poco y descubrí que en realidad no es un medicamento que se desarrolló para la gineco obstetricia. Es un medicamento que es para las úlceras gástricas, pero que tiene una leyenda en el frasco que dice que no se usara durante el embarazo.

Entonces, las mujeres negras en Brasil en las favelas dijeron “¿que no lo use durante el embarazo? Bueno, lo uso y a ver qué pasa, ¿no?”. Y se dieron cuenta que servía para abortar, o sea les provocaba abortos. Quizás ellas no sabían —porque no eran médicas— qué efectos tenía directamente sobre el cuerpo, pero se empezó a popularizar de boca en boca, como se ha popularizado el uso de la ruda con chocolate, o el uso de algunas plantas que supuestamente te ayudan con el aborto. 

En mi caso lo probé en mi primer intento. Yo vivía en un barrio, barrio. Entonces lo primero que me dijeron fue “ve al mercado y ahí te van a decir cómo”. Entonces fui y me dieron un brebaje de zapote con chocolate y ruda, y no me sirvió de nada (pero dicen que hay a quienes sí les sirve). Pero igual, como se popularizó ese conocimiento, se empezó a popularizar lo del misoprostol. 

El problema es que era de muy difícil acceso, porque los gobiernos en algunos países empezaron a restringirlo, y ahí se generó un mercado negro donde te revendían el misoprostol carísimo. Aquí en México no, pero como el medicamento de patente era muy caro con el tiempo empezó a haber genéricos. Eso hizo que el costo se volviera ya muy bajo. Por ejemplo, en este momento el Cytotec sigue siendo caro, cuesta $1,500 más o menos el frasquito con 28 pastillas. Pero en Farmacias Similares, si tú vas un lunes a Farmacias Similares te cuesta $380 la caja con las 28 pastillas. 

En Aguascalientes, que es donde yo vivo, y en todo México, porque doy acompañamiento a mujeres de todo México, el Simi ha sido un gran aliado. Además, el Simi tiene otra característica: aquí en Aguascalientes, las farmacias Benavides y las farmacias Guadalajara tienen dueños que son conservadores, y estos dueños dan la instrucción de que no se venda sin receta. En todo México depende mucho de la postura moral de la persona que está al frente de la farmacia, si te lo venden o no, porque no es un medicamento controlado por COFEPRIS. Aunque el misoprostol sí está dentro de un grupo de medicamentos que requieren receta, la receta no es obligatoria como en el caso de los antibióticos o de medicamentos psiquiátricos.

Por ejemplo, yo tomo clonazepam. Cuando voy a la farmacia, tengo que presentar la receta. Generalmente no me lo quieren vender porque estoy toda tatuada, y yo creo han de decir «ésta se quiere drogar». Si le falta un dato a la receta, no me lo venden, y le sacan una copia a mi receta y a mi credencial de elector. Igual en el IMSS me detienen la receta. Me piden copia de mi credencial de elector, porque es un medicamento controlado en el que tiene que haber una trazabilidad de «este medicamento llegó a la farmacia, ¿en dónde está?», para que no haya un mercado de este tipo de medicamentos psiquiátricos que sí se usan para drogarse. 

Yo conozco gente que los vende, que te vende las pastillas de diazepam para que tenga efectos no como yo lo uso —que es para la ansiedad—, si no psicoactivos. Con el misoprostol no sucede esto; o sea COFEPRIS no te va a pedir una receta. No hay que darle seguimiento de dónde están las diez cajas de misoprostol. Entonces depende de la postura moral de la persona que esté al frente de la farmacia.

Y el Doctor Simi es un gran aliado por su modelo de ventas. El Doctor Simi da comisiones a sus empleadas y empleados por ventas; además de su sueldo fijo tienen comisiones. Por ejemplo, a mí me ha tocado que voy a comprar el misoprostol y me dicen “¿no te quieres llevar de una vez el ibuprofeno en $10?”. Es obvio que saben que lo estoy comprando porque piensan que voy a abortar. Te sugieren el ibuprofeno porque saben que lo compran las mujeres en conjunto, pero te lo sugieren porque quieren vender más. Yo siempre que voy al Simi salgo con vitaminas y salgo con productos de cuidado de piel porque te venden y les dan comisión. Entonces en una Farmacia Simi prefieren la comisión del misoprostol a cualquier postura moral. Así han sido nuestros aliados.

Algo que hoy me llama mucho la atención del mercado del misoprostol es que es un medicamento que se ha recomendado que sea sublingual, tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como en los protocolos que tenemos las activistas. No sé de farmacéutica, no soy química farmacobiologa,, pero a mí me llama la atención que la pastilla sigue siendo de uso oral. No hay un misoprostol específico que pueda usarse vía sublingual. A mí eso me preocupa mucho porque sigue siendo un medicamento que el vehículo es la tableta, pero es para vía oral.

Entonces, la vía sublingual funciona para interrumpir embarazos, pero les irrita horrible la garganta y les escalda toda la lengua, y es incómodo. O sea, es un procedimiento incómodo porque te irrita toda la mucosa bucal, pero sigue siendo el mismo, a pesar que ya está estudiado. Aunque la OMS ya lo colocó en los medicamentos básicos para acceso a la salud, se sigue utilizando el mismo misoprostol que se utiliza desde hace años. Incluso algunas farmacéuticas lo han hecho más duro. Tiene una película plástica, no sé si es un recubrimiento que lo hace más duro, que evita que se absorba vía sublingual. Hay algunas marcas que no se deshacen, si lo usas vía sublingual, porque ha habido un cambio en la estructura de la pastilla para que sea más dura, y la tienen que remojar en agua. Al mismo tiempo, hay farmacéuticas que se acercan a las colectivas feministas y te donan. Te dicen “te voy a hacer un donativo de misoprostol de 300 pastillas para que tú las gestiones”.

En nuestro caso era difícil antes de la resolución de la Suprema Corte —que vamos a hablar más adelante del tema de leyes—, porque pues estamos en un lugar donde el contexto es ilegal. De todas formas lo hacíamos, y nos las ingeniábamos para entregar misoprostol. Yo he mandado misoprostol por correo y en libros, y hubo un tiempo que el del correo me decía “es que qué tanto mandas?”. Y yo “libros, de verdad mando libros”, porque lo mandaba en medio del libro. Después, cuando saco mi libro Tierra Adentro, empecé a mandar libros porque me pagaron con libros, y le decía “¿ves?, siempre he mandado libros”, pero no, yo estuve mandando un montón de tiempo misoprostol.

Aquí en Aguascalientes lo que hacíamos es que en la tienda Del Sol hay casilleros con llave gratuitos. Yo iba al casillero, dejaba el misoprostol, lo cerraba, después iba al área de atención a clientes y les decía “Hola, me encontré esta llave tirada”. Y ya, le avisaba a la muchacha que dejé la llave 23 en atención a clientes, que fuera a decir que se te perdió tu llave y que si no la habían ido a dejar. Y ya iba la chica y decía que se le cayó  su llave, la 23, y ahí iba y tomaba el misoprostol. O sea, como tenemos todas nuestros protocolos, yo creo que el narco ya debería voltear a ver cómo nos las ingeniábamos, porque sí teníamos muy delincuencial todo. Al final de cuentas pues sí, sí era un delito lo que estábamos haciendo, técnicamente.

Respecto a mercados en redes, en este momento de mercadeo de misoprostol en específico hay de todo. Hay quienes tenemos misoprostol porque nos han donado (nosotras ahorita ya no tenemos). Hay farmacéuticas que te lo venden a más bajo costo porque está por caducar; o sea, en seis meses caduca y te lo venden baratísimo para sacarlo. Hay farmacéuticas que te quieren donar ya misoprostol caducado o que acaba de caducar, pero tiene seis meses de margen y es útil todavía. Les donan mucho sobre todo a clínicas en la Ciudad de México, que tienen también una labor altruista. A nosotras no tanto. Ha habido pocas ocasiones que nos han donado. 

Pero nosotras lo que apostamos en nuestro modelo de acompañamiento en Morras Help Morras es que la mujer o persona gestante consiga el misoprostol y que vaya directamente a la farmacia. ¿Por qué? Porque cuando una mujer viene con nosotras viene en estado de crisis, o de shock, o estresada, porque está embarazada. Entonces, el hecho de que ella empiece a ocuparse de su proceso, de hacerse cargo de sí misma, le deshabilita un poco la crisis. Si nosotras les facilitamos todo desde el principio, les mandamos el misoprostol, se los regalamos, lo que hacemos es seguir habilitando esa crisis.

Y pareciera algo insignificante, pero hay un cambio enorme en cómo llega una chica, así, angustiadísima, y que le decimos “a moverte vete al Agrope (Centro Comercial Agropecuario), ahí nos han dicho que lo venden sin receta. Si no vete, al Huertón”.  Las Huertas es una colonia súper periférica aquí en Aguascalientes. Le decimos “vete a la farmacia del Huertón, nos dijeron que ahí la venden”. Y cuando regresan ya con el misoprostol es otra actitud, se sienten triunfadoras y que ya van a la mitad del proceso.

Pero tenemos algunas políticas: cuando son madres solteras que tienen a cargo más niñas y niños, nosotras tratamos de gestionarlo; cuando son menores de edad; o cuando son trabajadoras sexuales. Tratamos de gestionarlo porque cuando son menores de edad dependen de sus papás y no es tan fácil que puedan conseguirlo. Cuando son mamás solteras ese dinero les hace falta para el gasto de sus hijas e hijos. Y cuando son trabajadoras sexuales van a dejar de trabajar varios días, por lo menos diez días, y entonces por lo menos queremos que se alivianen de no gastar en el misoprostol.

Y también gestionamos para mujeres en situación de violencia. Nos tocó una, por ejemplo, que tenía mucho dinero, se acababa de hacer una lipoescultura, y estaba embarazada, pero su esposo no la iba a dejar abortar. El esposo le controlaba la tarjeta de crédito, y veía en qué gastaba. Ella podía gastarse $100.000  en una bolsa y no había problema, pero él quería saber en qué gastó. Entonces ella no podía comprar el medicamento, y nosotras se lo mandamos a la casa de su mamá, porque el fin de semana se iba a su casa, y ahí podía abortar. Luego nos decía que no nos podía depositar por el esposo, pero que si veíamos algo que quisiéramos que nos gustara, ella nos lo compraba y nos lo mandaba. Nosotras no podemos aceptar donativos y no lo acepté. Ha habido unas que se aferran y me mandan cosas de todas maneras. Una vez una investigó dónde trabajaba y me llevó un pastel al trabajo. 

También hay una red de otros colectivos feministas que no tienen recursos como nosotras. Nosotras podemos permitirnos esto porque tenemos donativos. Nosotras trabajamos con fondos para activistas, entonces nosotras recibimos un salario por los acompañamientos. Yo puedo pasarme todo el día acompañando, pero ese es mi trabajo. Antes lo hacía gratuitamente, o por amor y todo, pero poco a poco hemos ido llamando la atención de fondos y ya tenemos un salario más o menos digno. No es lo que quisiéramos ganar, pero ya puedo acompañar sin problemas y puedo dedicarme a esto de tiempo completo. Tengo mi trabajo en el periódico, pero porque trabajo desde casa. También tengo mi trabajo como escritora, pero igual trabajo desde casa. Yo no podría trabajar en una empresa, porque en ningún lugar me van a querer que esté todo el día en el Whatsapp mandando audios sobre coágulos, sangre, fetos y cómo manejar los restos de un producto de 12 semanas. Entonces este es mi trabajo, y yo puedo hacer esto de forma gratuita para las usuarias. 

Hay colectivas que no tienen acceso a fondos, entonces lo que hacen es que ellas tienen un banquito de misoprostol que es como una economía solidaria. Ellas compran la caja de misoprostol y lo revenden, pero a precios solidarios. Por ejemplo, en lugar de costar $380, te cuesta $200, pero solo las 12 pastillas. Se va generando un ingreso que va dando vuelta, y hace que ellas siempre tengan misoprostol a bajo costo. Es más barato porque no ocupas las 28 pastillas, ocupas 12. Entonces permite que las mujeres tengan acceso a esas 12 pastillas a un precio económico, pero que las colectivas al mismo tiempo tengan un ingreso, porque es muy pesado esto; es desgastante emocionalmente acompañar abortos. También hay otras que piden colaboración solidaria —lo que tú quieras donar después de interrumpir tu embarazo. Conozco otras que te preguntan directamente de cuánto es tu presupuesto. Si te dicen $10,000, ah, bueno, pues se los das y te mandan el misoprostol y te acompañan hasta en tu casa. Y si te dicen no tengo presupuesto, pues no; según el sapo, la pedrada.

Hay distintas formas, pero también sigue habiendo un mercado negro, sobre todo a base de mentiras. Hay todavía páginas de internet que te dicen que si no es Cytotec, no funciona, porque te quieren vender a fuerzas el Cytotec. En algo que sí tienen razón es que el Cytotec se absorbe mejor, porque como las pastillas no están tan duras como el Cyrux, por ejemplo. El Cyrux es una tableta muy dura que tiene un alto índice de fallos, no porque no funcione el misoprostol, sino porque la tableta no se absorbe correctamente. El Cytotec es una tableta que se absorbe con mucha facilidad, pero se soluciona si las remojas un poquito en agua. 

Ahora de la mifepristona. La mifepristona a mí me parece que es un fármaco estrella, porque ha revolucionado los abortos, porque cualquier mujer que tenga acceso a un kit de mifepristona y misoprostol puede abortar sola en su casa, sin necesidad ni siquiera de una acompañante como nosotras. Es igual con el puro misoprostol solo también, pero la mifepristona tiene una tasa de éxito más alta. Por ejemplo, el misoprostol tiene una efectividad entre 85% y 94%. Esto quiere decir que a ocho de cada diez les va a funcionar. Parece que es alto, pero no lo es tanto ya en la práctica, porque a esas dos que les falla lo tienen que repetir hasta tres veces, y en repetirlo esas tres veces a veces se les pasan las 12 semanas y se genera una angustia enorme. Además les provoca efectos gastrointestinales que a lo mejor no ponen en riesgo su vida ni su salud, pero que son molestos. Que te dé un síndrome de intestino irritable después de un aborto es algo complicado. No te va a matar, pero es incómodo.

La realidad es que todas las mujeres deberían tener acceso a la mifepristona porque es el método de oro. Es tan seguro que ni siquiera necesitas una ecografía de control, porque abortas porque abortas. Es un hecho que vas a abortar. Tiene 99% de efectividad. Y además duele menos, y dan menos efectos secundarios. Con el misoprostol en las tres tomas tienes diarrea, tienes vómitos, tienes náuseas, te sientes que te vas a morir porque te dan escalofríos, te arde la garganta, te arde todo lo que es la mucosa de la cavidad bucal, te queda adolorida, te queda adormecida. Entonces te sientes muy mal durante el proceso. También depende mucho del umbral del dolor, pero en general no es una ida al parque. 

Aunque es misoprostol es un procedimiento muy seguro, cuyo margen de error es que no aborten o que vayan a tener algunas complicaciones —porque la tasa de infección y de hemorragias es menor al uno 1%—, la realidad es que es un procedimiento mucho más pesado que con la mifepristona. Porque con la mifepristona sólo utilizas una dosis de misoprostol. El problema con la mifepristona es que sí hay un control estatal. En este caso la mifepristona sólo se vende en lugares donde el aborto es legal y te piden receta médica de especialidad. Por ejemplo en Ciudad de México lo venden en las Farmacias de San Juan y cuesta $700. En realidad, no son caras. Te llevas $1,500 y compras el misoprostol también, pero tienes que llevar la receta médica del ginecólogo. Si no, no te la venden. Tienes que encontrar igual una farmacia donde te la vendan con receta de médico general y encontrar un médico que te la recete, o ir directamente a la clínica. ¿Acá en Aguascalientes qué sucede? Que, por ejemplo, en las clínicas generalmente encuentras estos kits en $1,800, que no es tan caro, pero sí hay mujeres que no pueden pagarlo. También hay proyectos solidarios de mifepristona con misoprostol.

Se ha hecho un mercado bien interesante en este tema de misoprostol y mifepristona. Yo tengo amigas que venden kits de mifepristona más misoprostol. Algunas lo venden a un precio que otras activistas consideran caro. A mí no me parece que sea caro porque yo creo que yo podría pagarlo. Son como $1,200, que en realidad si haces cuentas no es tan caro, porque simplemente la mifepristona cuesta $700,  más el misoprostol, y el envío a tu casa al día siguiente. Lo interesante de estas colectivas es que hacen envíos hasta tu casa, a donde estés. Ellas generalmente viven en lugares donde el aborto es legal, por eso tienen acceso a la mifepristona, pero lo envían a todo México por Estafeta. Al día siguiente lo tienes en tu casa. Esta es una red de mujeres. 

Tengo amigas que empezaron haciéndolo de camaradas, que ellas dijeron «yo vivo en Ciudad de México, lo voy a empezar a enviar porque hay mujeres que no tienen acceso, con que me gané $100 por kit, porque voy yo, los llevo, y me asoleo». Ahorita es un ingreso enorme de dinero el que tienen, por la cantidad de mujeres que abortan todos los días en México. No te sé decir, pero simplemente nosotras tenemos 50 diarias. Conozco otras que me dicen que 100 diarias, es una cosa impresionante. 

También conozco otras compas que dan los kits y que apenas les ganan $50, porque no ganarle a un kit de mifepristona y misoprostol, y solamente distribuirlo por amor a las mujeres, es muy complejo, porque es un trabajo. Es estar gestionando fichas, y el desgaste emocional que implica generar las guías de envío, que te queden todas exactas, que no vayas a cometer un error, enviarle la guía a la mujer correcta, hacerlo 30 veces eso al día, diez veces al día, hacer diez envíos diarios, cinco envíos diarios. Aunque el recolector pase a tu casa es desgastante.

A menos que tengas donantes como nosotras —y que nosotras decimos “pues lo puedo hacer y lo pongo dentro de mi plan de trabajo con el donante, y el donante me dice que sí, que no hay problema”—, eventualmente te va a precarizar o te va a desgastar emocionalmente. Va a afectar tu vida en muchos términos. También si tú tienes además un trabajo, o eres estudiante, o no tienes otra fuente de ingresos, es trabajo que tú estás regalando. Entonces hay desde quienes le ganan $20, $50, hasta $100; la mayoría de las que distribuyen el misoprostol y la mifepristona ganan algo. También hay otras que no le ganan porque son donaciones de las farmacéuticas y tienen donativos. 

Pero hay un mercado bien variado, de verdad es todo un mercado bien interesante. Hay quienes iniciaron haciéndolo por amor y ahora les va muy bien económicamente. Se les nota que les está yendo bien económicamente, y que además no es una cosa que tú digas que están lucrando, porque realmente dan un excelente servicio. No solamente te están dando el kit de oro, que es mifepristona más misoprostol, sino que realmente son personas súper comprometidas a la hora de atender las necesidades de las usuarias.

Aquí hay un debate, porque hay quienes dicen que no deberías vender mifepristona más misoprostol, porque lo que más se vende en el mercado feminista es la mifepristona, porque el misoprostol lo pueden comprar en la farmacia y la mifepristona no. Nosotras ahorita sí ya muchas usuarias, a todas las que podemos, las canalizamos con una colectiva que las venden. Nosotras no nos animamos todavía a venderlo ni a distribuirlo porque todavía es ilegal. Aunque pudiéramos ampararnos en caso de ser criminalizadas sigue siendo ilegal. En cuanto lo despenalicen en Aguascalientes, nosotras lo vamos a dar al costo. No vamos a subirle nada nosotras.

Nosotras lo hacemos por lo siguiente. Hay quienes dicen que no hay que decirles de los kits de mifepristona más misoprostol, porque estamos incentivando el lucro. La realidad es que a mí me parece un poco egoísta que tú prives a mujeres que sí pueden pagar los $600 (lo más barato que lo encuentras es en $600, ya con envío hasta la puerta de tu casa); que tú prives a una mujer que puede pagar $600 del método de oro para abortar; que no le va a causar ningún estrago emocional porque ella sabe que es súper seguro; que no va a necesitar una ecografía y se va a ahorrar esos $150-200; que va a tener menos efectos secundarios; que tú la prives de todo esto por una cuestión ideológica.

Si yo pienso que con el feminismo no se lucra, que con la causa no se lucra, yo al final, por miedo, por ideología, y por mantenerme pulcramente teórica, le voy a privar del mejor método que hay para interrumpir un embarazo a mujeres que pueden costearlo. Lo que tenemos que enfocarnos en resolver es cómo hacer para que quienes no pueden costearlo sí tengan acceso. 

Hay otras colectivas que la hacen de Robin Hood. Las que pueden costearlo que lo paguen, lo compren en $1200, y con eso compramos uno para las que no puedan. Me parece mejor hacer este tipo de modelos a tener una actitud de que siempre lo hagan con misoprostol. La mifepristona y el misoprostol son algo que ellas pueden comprar, solamente que te lo están vendiendo feministas y no una farmacia del doctor Simi. Y $600 es algo que a mí en mi experiencia me ha tocado pocas mujeres que no pueden pagarlo. Y a las que no pueden pagarlo Morras Help Morras se los mandamos solidariamente —nosotras lo compramos y se los mandamos.

Nosotras queremos comprar un bonche en cuanto se despenalice, unos 100, y distribuirlo aquí en Aguascalientes igual a ese costo, en $600, pero ya no tener que hacer la triangulación. Eso nos cansa mucho: decirle a la chica te voy a pasar un enlace, tú pagas, y me llamas. O sea, hacer como nosotras el enlace se nos hace muy pesado. Preferimos entregarlos en persona. Me das el dinero y te doy tu kit. Decimos adiós y seguimos comprando para que tengan acceso. 

Nosotras ahorita sí lo decimos así abiertamente: “nosotras te ayudamos a conseguir mifepristona y misoprostol, si quieres ese método”. Ya todo el mundo sabe y cada vez nos llegan más, pero seguimos haciendo la triangulación. Pero es porque es ilegal. En caso de que haya algún problema legal, a ellas les llegó el paquete con dirección de Ciudad de México. Nosotras sólo hicimos el enlace y decimos “libertad de expresión”. Pero si nosotras lo vendemos directamente en este contexto, sí nos van a criminalizar, porque nos tienen súper amenazadas los provida. Nos han dicho que no van a parar hasta vernos en la cárcel. 

Miguel

Si lo recuerdas: ¿cuándo se empezó a vender mifepristona, o cuándo empezó a estar disponible.

Dahlia

En Ciudad de México en cuanto se legalizó el aborto. No sé cuánto tiempo tardó porque no le di seguimiento. Yo no estaba todavía involucrada en el feminismo, pero se empezaron a hacer unos protocolos médicos de atención segura. Por ejemplo, se quitó el legrado y se puso la AMEU (Aspiración manual endouterina) y se incorporó el aborto médico. Me imagino que después de que se despenalizó en Ciudad de México debió haber sido al año que empezó a estar disponible la mifepristona. Y ahorita ya está disponible en todos los lugares donde el aborto es legal, porque se traslada el protocolo de atención. Generalmente son las mismas clínicas las que se empiezan a trasladar, y empiezan a poner oficinas en los lugares donde el aborto se empieza a legalizar. Pero ya de que lo puedes conseguir a través de colectivos feministas que te lo mandan hasta a tu casa, yo creo desde 2017-2018, hace relativamente poco tiempo.

Miguel

¿Sabes si hay genéricos de mifepristona?

Dahlia

¿De mifepristona? Creo que sí hay varias marcas. La mifepristona es la sustancia activa, pero el medicamento sólo lo consigues con receta de un especialista. Ahí mismo te dicen, cuando lo quieres comprar, que sólo se vende en mostrador y con receta médica de especialidad.

Miguel

¿Entonces no le pasó como al misoprostol en Cytotec? Me decías que por mucho tiempo sólo hubo Cytotec y ya después genérico. ¿Desde un inicio hubo genéricos de mifepristona?

Dahlia

Todos los medicamentos siempre son de patente y luego se libera la patente, pero no he investigado la historia de la mifepristona, porque como activista tiene muy poco tiempo que la utilizo. Tiene un año o dos años que yo empecé a incorporarla en mis manuales y empezar a recomendarla a las mujeres, porque es el tiempo que yo tengo el enlace con las chicas de «Tengo un retraso«, que son las que se dedican a mandar estos kits en $600 a donde sea, a donde yo les diga. Yo les doy la dirección y hago el pago, y ellas lo mandan. Entonces fue cuando empecé a incorporar la mifepristona, pero antes de esto yo me enfocaba sólo en misoprostol, porque era lo que se conseguía.

La visión que tenemos en Morras Help Morras es pro usuarias: nosotras trabajamos para las usuarias. Según las necesidades de las usuarias es lo que nosotras vamos modificando. Incluso ya nos dicen que no les aventemos choros feministas cuando van a abortar, y ya no les decimos nada de eso. Tenemos hasta veladoras para decirles “mira, veladora de San Judas para que salga bien tu abortos ya”. 

Como la distribución de mifepristona es muy reciente, pienso que en algún momento sí hubo algún laboratorio que la desarrolló y tuvo la patente y ya la liberó, pero también es que es un fármaco que lleva un montón de años. Entonces yo me imagino que cuando llegó a México ya llegó con la patente liberada, porque en Estados Unidos y en otros países se utiliza ya desde hace muchos años. Las Mujeres sobre las Olas cuando tenían su barquito era lo que te daban —los kits de mifepristona más misoprostol. Te los daban en aguas internacionales, ahí te tomabas la mifepristona y te llevabas el misoprostol para tomártelo en casa. Últimamente lo mandan en drones a los lugares como un tipo de performance, porque solo sirve para los países fronterizos. Pero es interesante como performance. Ya quisiera yo un dron para mandárselo aquí a mis vecinas, que sí tengo un dron, pero no lo sé volar. O sea, lo intenté volar y mi perro así ladrándole, fue muy caótico todo.

Miguel

Pues creo que hemos empezado a hablar más o menos de diferentes regulaciones que ha habido, y el efecto que ha tenido la especialización en los mercados. Entonces creo que es una buena transición para la segunda pregunta sobre ¿cómo han cambiado las leyes, los protocolos, las normas y manuales alrededor del uso de pastillas abortifacientes en México?

Dahlia

Los protocolos han ido cambiando. Yo te puedo dar la experiencia de Morras Help Morras, que ha sido completamente empírica. Aunque nosotras ya teníamos los manuales que funcionan es un medicamento que se ha ido estudiando, como la mayoría de medicamentos, sobre la marcha. Pero en el caso específico, el misoprostol es un medicamento que no fue desarrollado para la gineco obstetricia, sino que fue desarrollado para úlceras gástricas. La OMS y la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO) han visto cómo funciona experimentando con mujeres; de que hay 500 voluntarias y hacen distintos protocolos, a ver cuál funciona mejor —de misoprostol solo, porque mifepristona más misoprostol ya se sabe que sí funciona y funciona bastante bien.

Del misoprostol hay varios protocolos que la OMS señala que funcionan. Pero, por ejemplo, los estudios que hace IPAS señalan que tiene menos efectos secundarios y es más efectivo vía sublingual. Las colectivas feministas que estamos trabajando en red, organizadas, que damos acompañamiento, lo que sugerimos en el caso de misoprostol, sólo es por vía sublingual, 12 pastillas o hasta expulsión, Es como un estándar, porque luego te dicen que no todos los cuerpos reaccionan igual. Si todos los cuerpos no reaccionaran igual, no habría ciencia, no habría desarrollo científico y tecnológico en el área de la medicina. Más o menos sí funcionan igual. Tan es así que la aspirina a todos nos quita el dolor de cabeza, a la mayoría de personas. Y hay quienes les causan hemorragias masivas, como a Carlos Fuentes, pero son casos que son especiales.

El misoprostol más o menos funciona igual en todas las mujeres. Hay unas que no lo pueden consumir, y hay otras que tienen que consumirlo con reservas, pero gracias a que se ha estado estudiando empíricamente ya se tienen protocolos estandarizados. El estandarizado que usamos casi todas las colectivas es 12 pastillas divididas en dosis de cuatro, tres dosis, cada tres o cuatro horas, vía sublingual. Hay quienes sugieren entre las mejillas, pero nosotras en Morras Help Morras en las mejillas no lo recomendamos porque no se absorbe. Si tú te fijas en el paladar donde te lo pones es más duro. Simplemente tú observas la cavidad bucal, y si lo pones abajo de la lengua hay un montón de terminaciones nerviosas. Es una parte que es más húmeda porque está la producción constante de saliva. Es más fácil que se vaya a absorber ahí que en las mejillas, porque acá topa con el paladar. En el paladar no se va a absorber, se queda pegado. El misoprostol solamente se absorbería por la mucosa directamente en las mejillas.

A nosotras nos han pasado varios casos donde lo usaron, no nos consultaron, llegan con la duda, y coinciden que lo usaron en las mejillas. Nosotras así no lo recomendamos, sólo vía sublingual. Tragado lo vomitan porque un efecto secundario es que da náuseas. Si te lo tragas, lo vas a vomitar y no lo absorbiste, porque lleva tiempo que se absorba en la mucosa gástrica. Si lo usas vía sublingual y lo dejas ahí media hora, con esa media hora es suficiente para que se absorba, entre al torrente sanguíneo, y haga todo el efecto médico. Incluso empiezas a tener escalofríos, señal de que ya está haciendo efecto, y ya si lo vomitas o vomitas los restos ya no hay problema porque ya se absorbió la cantidad suficiente.

Y vía vaginal, los problemas son dos: 1) que la tasa de infecciones aumenta, porque si tienes una infección vaginal asintomática, la pastilla se vuelve vehículo para arrastrarla al útero, y existen más posibilidades (anecdóticamente) de que se puedan infectar los restos ovulares que quedan después del aborto; y 2) que vaginalmente las mujeres no tenemos una instrucción desde pequeñas para explorar nuestra vagina, no nos enseñan. No es como que constantemente nos estemos metiendo cosas a la vagina, a menos que llegues a la adolescencia y tengas una infección y utilices óvulos, o la copa menstrual o el tampón. Pero para muchas mujeres es muy complejo incluso usar el tampón o los óvulos, porque lo sienten muy intrusivo. Con el misoprostol es más complejo, porque el misoprostol tienen que introducirlo hasta el fondo, que llegue casi hasta el útero, y que se quede ahí por media hora o una hora en lo que se absorbe. Tienes que estar con las piernas hacia arriba, entonces falla mucho. 

Todas dijimos que lo mejor es vía sublingual, y hay que difundir esa información. Hay quienes difunden otra. Generalmente las que difunden otra es por llevarnos la contraria, creo yo. Ven que todas estamos de acuerdo y dicen “yo quiero ser diferente a ellas y voy a dar otro protocolo”. Conozco unas acompañantes que lo dan igual, sublingual, pero dentro de su protocolo vienen que te hagas baños de asiento y que tomes ruda y cosas así, pero ellas lo hacen por darles un plus y distanciarse de nosotras. Es como decir “yo no soy como esas acompañantes que sólo te dan pastillas, yo te doy un plus adicional”.

Igual nosotras también les decimos que tomen tés, pero de ruda no, porque el misoprostol irrita la mucosa gástrica y la ruda también, y luego llegan con unas gastritis horribles. Después de que abortan, si ellas quieren, pueden utilizar como agua de uso unas ramitas de la ramita de ruda, porque la ruda es muy irritante para la mucosa gástrica. Está contraindicada junto con el uso de misoprostol por esta cuestión gastrointestinal. Entonces nosotras sólo sublingual. 

Como te digo, nosotras nos basamos en las usuarias. En la información que les damos decimos “tienes dos opciones: mifepristona más misoprostol, los beneficios son estos, las desventajas son estas —que es un poco más caro—, y el misoprostol es esto, y estas son las estadísticas. Tú decide cuál”. Hay quienes nos dicen que quieren el kit y quienes nos dicen que quieren el misoprostol solo, pero queremos que tomen decisiones informadas. Hay colectivas que no les dicen de la mifepristona por cuestiones políticas, porque a ellas se les hace que es antiético que haya quienes venden los kits. Dicen que con la causa no se vende, que con la causa no se lucra. Pero no estás vendiendo el movimiento, estás vendiendo pastillas. No entiendo ahí. 

Nosotras tratamos de darle toda la información adecuada, y sobre la evolución de los protocolos. Por ejemplo, el protocolo que yo usé de misoprostol solo es el mismo que usan ahorita las mujeres a las que yo acompaño y hay un montón de años de diferencia. Pero lo que ha cambiado es que hemos ido aprendiendo a controlar efectos secundarios. A mí me dijeron que usara paracetamol, y a mí el paracetamol no me hizo ni cosquillas. Ahorita ya recomendamos que sea un analgésico potente. O sea que uses ibuprofeno de 800 mg, o si tienes algo más, algún opiáceo o algún derivado del opio, es mejor, porque duele mucho. 

Hay quienes tienen el umbral del dolor muy bajo y les duele mucho. Hay otras que al día siguiente se han ido a fiestas de perreo, que son súper jóvenes, de como 13-14 años la chavita. Me dijo “¿me puedo ir a perrear?” Yo “si te sientes bien, vámonos”. Y me preguntó “¿Y puedo fumar mota y todo?”. Si se siente bien, claro que sí, es su cuerpo, ella debe saber cómo se siente. Yo me morí durante seis meses después de abortar. Realmente me sentía muy mal después del procedimiento, porque yo soy muy exagerada. Pero es algo que hemos aprendido, y ya les decimos que el paracetamol no les va a servir, y que utilicen ibuprofeno. Ya les recomendamos todo un kit de viejita: que tienen que comprar un Melox, porque te va a irritar; y tienen que comprar Lomotil o algún antidiarreico; también algo para las náuseas. Ya sabemos qué tés sí funcionan, qué tés no, qué alimentos sí, qué alimentos no, y que se hidraten. Hemos ido desarrollando protocolos cada vez más cercanos a las necesidades de las usuarias.

Algo importante es que antes de la semana seis el misoprostol solo no funciona, y esto lo descubrimos en la marcha. Llegaban un montón que nos decían que no les funcionó. Preguntamos cuántas semanas tenían, nos decían cuatro o cinco, e íbamos anotando. Así vimos que antes de la semana seis no funciona. Y ahora ya les decimos que el misoprostol solo es de la semana 6 a la 12, con 12 pastillas. Después de la semana 12 cambia el protocolo. Algo que también hemos aprendido es que entre más avanzado el embarazo, más sensible es al misoprostol. Aunque parezca lo contrario, es más sensible el cuerpo. Después de la semana 12 ya no se usan dosis de cuatro, se utilizan de dos en dos hasta la expulsión. 

Esto se supone que no debería decirlo porque esto sí es súper ilegal. Pero bueno, todo el tiempo hacemos cosas ilegales y es que lo van a hacer. Me han llegado con 16 semanas, y si yo no les doy la información, de todas formas lo van a hacer. O me ha llegado diciendo que ya usaron el misoprostol y tenían 18 semanas, y luego no saben qué hacer con el feto. Me mandan fotos del feto, pregunto si ya no están sangrando y si ya arrojaron la placenta. Si me dicen que ya no están sangrando de forma abundante, les digo que ya pueden hacer lo que quieran con el feto. Ha habido quienes me dicen que van y lo entierran en jardines, o en baldíos. ¿Y qué haces? Ni modo que les digas que las vas a apoyar. Pues no, no se puede. 

Sobre los protocolos, más que evolucionar, se han ido perfeccionando. Y sobre todo, creo que lo que nos ha dado legitimidad es que tanto la FIGO como la OMS los hayan avalado. Incluso, durante la pandemia dijeron que son procedimientos, tanto misoprostol solo como mifepristona más misoprostol, que puedes hacer mediante telemedicina. No necesitas ir al hospital ni personal médico como ginecólogo, sino con personas que estén instruidas en el tema.

Recientemente el debate de empezar a llamar las cosas correctamente, que es lo de la legalidad, es de que durante mucho tiempo se habló del aborto clandestino. En realidad la OMS habla de aborto seguro, aborto menos seguro y aborto inseguro, no habla nunca de aborto clandestino. Eso ya es un discurso de los noventa, porque en este momento la mayoría de abortos clandestinos se hacen en condiciones de seguridad. Lo que nosotras hacemos en Morras Help Morras son abortos clandestinos, porque las mujeres los hacen a escondidas de todo el mundo, del Estado, de sus papás, de sus esposos, de sus amigas. Son clandestinos, pero seguros.

Que la OMS y la FIGO continúa renovando sus narrativas y hablando del aborto como un proceso más en la vida reproductiva de las mujeres y personas con capacidad de gestar; como un procedimiento que no requiere mayor protocolos. Si vas al dentista no te dicen que te vas a morir porque te van a sacar la muela, o hacen énfasis en las complicaciones que vas a tener. Estadísticamente es más peligroso consumir penicilina que misoprostol, por ejemplo. Estadísticamente es más probable que te dé una reacción alérgica por la penicilina que por el misoprostol. O incluso es más peligroso tener relaciones sexuales heterosexuales para las mujeres que una infección por usar misoprostol, estadísticamente.

Se habla del aborto como si fuera algo que es súper peligroso. Todavía hay  acompañantes que te dicen no lo hagas sola, que es súper peligroso, que no difundan los manuales libremente. Pero no pasa nada. Es un procedimiento súper seguro, aunque sea con misoprostol solo. Lo hemos ido aprendiendo sobre la marcha. Yo calculo que al año por lo menos 1,000,000 de mujeres abortan en México con misoprostol o con misoprostol y mifepristona, en la clandestinidad, con ayuda de colectivas feministas.

Y si tú revisas la tasa de muertes de abortos, que sigue siendo lamentable, son 100 mujeres al año, y  esta estadística incluye abortos espontáneos y auto inducidos. La mayoría son en el segundo trimestre o en el tercer trimestre, y son abortos espontáneos de mujeres que tuvieron emergencias obstétricas, hubo un retraso en la atención médica, y por eso murieron. Pero muertes asociadas directamente al uso de la mifepristona y del misoprostol, o del misoprostol, no, es rarísimo. Quiere decir que las mujeres están abortando en la clandestinidad y que lo están haciendo bien, porque la estadística de muerte es bajísima. No es algo de lo que debamos alarmarnos. 

Sí es algo que se tiene que evitar, pero eso ya es desde los centros de salud. No es algo que puedas hacer, a menos que trabajes en incidencia política como colectiva de acompañamiento de abortos; de ir directamente a trabajar con los centros de salud a que den atención médica. La mayoría de casos donde las mujeres mueren por abortos es por retrasos de la atención médica, porque si vas por una emergencia obstétrica te dejan sangrando ahí hasta que averiguan si lo provocaste o no. Eso todavía sucede. 

Aquí en Aguascalientes hubo cinco casos el año antepasado, donde las dejaron sangrando una hora hasta que llegó el Ministerio Público, y obviamente les provocaron anemias y afectaciones a su salud. Las interrogaron, y las trataron súper mal. GIRE llevó esos casos, el caso Pilar. Nosotras tenemos también un informe en nuestras redes sociales sobre la criminalización del aborto. Nosotras quisimos indagar en las causas de la criminalización del aborto en Aguascalientes: todas las iniciativas provida, todas las iniciativas feministas y todo. Pero esos cinco casos llamaron la atención porque coincidieron con la protección de la vida desde la concepción aquí en Aguascalientes. Ahora nos estamos metiendo en el tema de lo legal.

Nosotras, en Morras Help Morras, nos especializamos en fundamentalistas religiosos, sobre todo el Frente Nacional por la Familia. La Sofía, mi compañera, se ha metido a los cursos de certificación provida de infiltrada. Tenemos una cuenta provida activa donde tuiteamos.  Ahorita, por ejemplo, que estaban las elecciones francesas, estamos con LePen en esa cuenta de Twitter. Twitteamos cada mamada, pero eso nos ha permitido que confíen en nosotras, y seguimos a todas las celebridades provida.

Se nos ha hecho un ejercicio súper interesante, porque nosotras pensábamos que eran gente pendeja que reza, pero no son gente pendeja que reza. Son gente que sus organizaciones tienen influencers provida que posicionan temas, y los hacen tendencia. Tienen cursos de capacitación continua donde sacan a esta doctora Aisha Tassi González. Es una influencer feminista que debate con los provida, pero ellos ya saben que ella tiene trastorno de límite de la personalidad, y saben qué temas tiene que son sensibles; que si tú le aprietas ciertos botones, se enoja y les empieza a gritar y empieza a llorar. Entonces, lo que ellos hacen es provocarla. Primero la invitan a debatir, y ya cuando están debatiendo ya saben qué botones explicarle para que ella grite y llore. Así ya nos tienen a todas.

Conmigo y con Sofía no debaten, y nunca van a debatir, porque nos han oído debatir y saben que nosotras no les vamos a gritar y que nosotras somos muy técnicas, muy relajadas, y que no les vamos a dar la imagen de la feminista fúrica que ellos quieren. Incluso tenemos muchas cosas que compartimos con ellos; por ejemplo, que el aborto no es para que haya menos niños pobres en la calle. Entonces a nosotras no nos invitan, y mejor se capacitan. 

Pero lo importante de estos grupos es que además hacen incidencia política y cabildeo. Ellos han presentado más iniciativas para penalizar el aborto en Aguascalientes que las feministas. Aquí en Aguascalientes se protegió la vida desde la concepción por una iniciativa ciudadana que ellos presentaron. Yo la apelé en el INE, primero en la sala que correspondía, y luego en el tribunal en Aguascalientes. Y en los dos me dijeron “es que nosotros no revisamos fondo, nosotros revisamos forma, y en la forma cumplen con los requisitos”. Y yo apelé y les dije que no, porque los requisitos dicen que no pueden ser propuestas ciudadanas que vulneren los derechos humanos. Entonces de ahí no estaban cumpliendo en forma porque estaban dejando pasar una ley que vulnera los derechos humanos. La pasaron y en el Congreso se aprobó, pero fue una iniciativa ciudadana.

Las feministas, que yo sepa en México, solamente han hecho una iniciativa ciudadana para despenalizar el aborto, porque tienes que juntar firmas. Y a las feministas nos encantan las marchas, nos encanta pintar las fuentes de verde, pero no nos gusta cabildear, y no nos gusta hacer trabajo de incidencia. Aquí yo estaba en Comunidad Feminista de Aguascalientes. Éramos un montón en las marchas y fuimos 10,000 en la última, pero cuando hay que ir a cabildear o hacer incidencia, una vez fuimos al Instituto de Salud del Estado de Aguascalientes (ISSEA) y fui yo, nada más. No fue nadie más, solo fui yo.

Aquí las leyes de protección de la vida desde la concepción que hacen estas se supone que son de chocolate, porque legalmente no pueden hacer nada. No prohíben la NOM 0-46, porque es una norma federal que está por encima de las constituciones locales. Es la que permite el aborto en caso de violación sin levantar una denuncia, porque estas son leyes pro víctima —se cree la palabra de la víctima. ¿Qué hicieron los provida con la NOM 0-46? Primero la analizaron jurídicamente, y vieron que no podían hacer nada en contra, porque ya está. Es una norma con que no van a poder echar para atrás, a no ser que vengan gobiernos de ultraderecha y que tuvieran mayoría de ultraderecha, que no va a pasar. Ya saben perfectamente que no la pueden echar para atrás, por lo que hicieron la objeción de conciencia, porque eso sí pueden hacer.

Lo que hicieron fue meter y meter la objeción de conciencia hasta que lo lograron. A nosotras, hasta la última resolución de la Corte, nos provocó un problema, porque aquí en Aguascalientes todas las colectivas feministas damos por hecho que la NOM se aplica, porque subestimamos a los grupos anti derechos. Les decimos “ay, esa gente que reza”, pero esa gente antiderechos sí trabaja. Sí van a los centros de salud, sí hacen cabildeo, sí convencen a los secretarios de salud que contraten puro médico objetor de conciencia. 

A nosotras nos llegó un caso de la NOM 0-46. Era una menor de edad que había sido víctima de violación a la que no le quieran aplicar la NOM. Me llegó el caso anónimamente, yo le marqué a su mamá, y su mamá me dijo que sí necesitaban ayuda. Me quedé de verlas en el ISSEA, les dije lo que llevaran, y yo casi me muero del coraje. El director de Atención Primaria de la Salud me dijo que no tenían médicos para practicarle el procedimiento, y yo le dije “pero la NOM 0-46”, y me dijo “pero tenemos el derecho a la objeción de conciencia, somos objetores de conciencia”.

Le dije que no podían hacer eso, porque son servidores públicos. Yo salí de ahí así encabronada, y le hablé a un amigo que tenía en GIRE y le dije que me ayudara. Agarraron el caso y conseguimos que el juez federal le dijera al ISSEA que tenía que practicarlo. El Instituto respondió que no tenía médicos, y aunque le dijeran que tenía que hacerlo, no pudieron, y que la podían canalizar a Zacatecas. La embarazada avanzaba, y avanzaba, y nos la llevamos a Ciudad de México a que interrumpiera el embarazo. Al final lo que se logró fue la reparación del daño y las garantías de no repetición, que fue garantizar que el ISSEA contrate médicos que fueran no objetores de conciencia.

En el Hospital de la Mujer, el oficio que nos dieron decía «el Hospital de la Mujer se declara objetor de conciencia». Yo les dije “es que no me puedes decir que el Hospital de la Mujer es objetor porque es un hospital público. Me puedes decir que no tenemos personal que sea no objetor, pero no decirlo como institución, porque eso es gravísimo”. Y el juez nos dio la razón. Cuando llegaron las listas de médicos, no había ninguno que hubieran contratado. Todos los médicos y enfermeras ya estaban dentro de la planilla, pero no los habían buscado porque sólo tenían “ídem”. Como habían tenido reuniones previas con el Frente Nacional por la Familia, todos los directivos acordaron que los institutos de Salud de Aguascalientes se iban a declarar objetores. Estaban violando los derechos humanos, haciéndole caso al Frente Nacional por la Familia. Y es algo que el Frente hace mucho: estudian las leyes y buscan cómo frenar los avances que tenemos. 

En el caso de la protección de la vida desde la concepción, lo que quieren hacer es juntar las que necesitan a nivel nacional para apelar. Tenían planeado apelar en la Suprema Corte diciendo que son mayoría, pero ya no lo van a poder hacer por las últimas resoluciones de la Corte. Pero lo que sí hacen es que generan climas de desinformación, como aquí en Aguascalientes, que hicieron la iniciativa ciudadana, y sí les funcionó. La pasaron, y la aprobaron. También fue que nos tocó la pandemia, porque la vez pasada que la quisieron meter no pudieron porque nosotras hicimos litigio y cabildeo. Nos fuimos directamente con el de Movimiento Ciudadano de aquí. Él quería votar a favor de proteger la vida y le hablamos a Patricia Mercado. Le dijimos que no puede ir en contra de los estatutos de su partido. Y le habló y él votó —se abstuvo. Y así anduvimos cabildeando, cabildeando y lo logramos.

Ahora nos aplicaron la dormilona, porque fue la pandemia y nosotras estábamos encerradas en nuestras casas. Esta gente sí andaba cabildeando todos los días, mandando e-mails a los diputados y diputadas, y la pasaron. Creo que no debemos subestimar como movimiento feminista a estos grupos conservadores, como tampoco a las TERF. Son gente que hacen litigio y cabildeo, hacen lobbying, y hacen un montón de cosas, y si nos descuidamos, meten leyes. Cabildean contra los derechos humanos.

No puede ser que nosotras estemos marchando y usando el pañuelo verde mientras donde está el campo de batalla es en los congresos con las diputadas y los diputados convenciéndolos. Aquí ya nos dimos cuenta que les funciona, porque aunque no hayan modificado el Código Penal, criminalizaron a cinco mujeres después de la protección de la vida desde la concepción.

Otra cosa en la que he estado participando mucho es sobre la centralización. Ahora con la Marea Verde en Argentina, en México sucedió el debate sobre despenalizar el aborto a nivel federal. Las feministas de la Ciudad de México, las feministas chilangas, decían que era más fácil, porque la bancada allá era supuestamente de mayoría de MORENA, y que MORENA tenía el compromiso. Son tres años y no lo han despenalizado a nivel federal. Pero nosotras en provincia les decíamos que lo que necesitamos es que nos apoyen a que lo vayamos despenalizado en nuestros estados. A nivel federal a nosotras no nos va a servir de nada, porque tenemos que homologar. Tenemos que verlo en nuestros congresos y es doble trabajo.

Vamos a apostarle en Ciudad de México, a estar apoyándolas a que se despenalice a nivel federal, y luego la verdadera batalla va a estar en los congresos locales. Hay leyes que son federales y que no se aplican; que la Suprema Corte dice algo, pero aquí todo tienes que hacerlo con amparo. Por ejemplo, en Aguascalientes el matrimonio igualitario es con amparo, porque no hemos podido hacer que en el Congreso pase, porque Aguascalientes es muy conservador. En temas de derechos humanos, porque hoy empieza la feria de Aguascalientes, y si tú vas a las 03:00 de la mañana a la feria, es una cosa que dices ¿dónde está la sociedad conservadora?. Esto no tiene nada de conservadores en realidad, más bien es una doble moral.

Todas nuestras esperanzas están ahorita en el litigio estratégico, en los amparos indirectos. Sabemos que el amparo indirecto es caro, pero las colectivas feministas podemos pagarlo. En Aguascalientes lo que hemos hecho actualmente, y esperamos que muchas organizaciones lo hagan, es que metimos un amparo indirecto junto con GIRE contra el Código Penal de Aguascalientes. La Suprema Corte de Justicia ya dijo que es inconstitucional criminalizar el aborto. Basándonos en eso metimos el amparo, y nos lo aceptaron de entrada. Esperemos que nos concedan la suspensión para que ya no se aplique. Esto no despenalizaría el aborto, pero las mujeres podrían ampararse, ya no tendría efectos criminales, y es mucho más sencillo para nosotras. Esperamos que otros estados también se sumen y lo quieran aplicar, porque vemos que es más sencillo, al menos que en Aguascalientes, lograr que se despenalice así. 

Sabemos que siempre vamos a tener mayoría panista, porque aquí el Frente Nacional por la Familia sí es un poder político. Esto quiere decir que tienen votos y las feministas no. Las feministas siempre se muestran apáticas diciendo que nuestros sueños no caben en las urnas. Entonces tú no eres un objetivo para las diputadas y los diputados. Dicen “esas viejas no votan, no les voy a dar gusto. ¿Para qué? Mejor le doy gusto a quienes sí votan y son mi voto duro, que son el Frente Nacional por la Familia, y toda la gente conservadora”. Las iglesias mueven un chorro de gente.

Yo vi 10,000 mujeres en la última marcha. Si nos organizáramos políticamente para demostrar que somos un electorado fuerte que puede significar cosas en las decisiones —de quién llega a los puestos de toma de decisiones— quizás nos tomarían en serio en el tema del aborto. Siempre nos ven como nosotros vemos a los provida (gente tonta que reza): nos ven gente tonta que rayan paredes, pero no nos ven como una fuerza política.

Aquí ahorita todas las candidaturas a la gubernatura son puras mujeres: una de MORENA, otra de Movimiento Ciudadano y otra del PAN. Va a ganar la del PAN, y tienen una agenda que cumplir, porque ya pactaron con el Frente Nacional. Nosotras igual nos reunimos, pero cuando nos reunimos me dicen directamente “¿cuántos votos me garantizas?”. No puedo garantizar los votos. Mi vecina que está en la campaña acarrea un montón de votos porque hace los rosarios ahí en su casa. Es una fuerza política y yo no. Yo no puedo garantizar que van a votar, porque todas las feministas que conozco dicen que con el Estado nada, que con el gobierno nada; que con los diputados nada; pero al mismo tiempo quieren despenalizar el aborto.

Es decirles “no quiero con ustedes, pero quiero despenalizar el aborto”. No se va a poder. Yo creo que tenemos que voltear un montón a ver cómo hacen las estrategias de estos grupos fundamentalistas y empezar a apostar por ahí. De otro modo podríamos enfrentarnos no a reveses, pero sí a trabas. La objeción de conciencia es una genialidad que se les ocurrió para poner trabas a la hora del acceso a los derechos. Tenemos que estar siempre dando la batalla ahí, porque al final de cuentas que haya leyes —aunque estemos en contra de que el Estado sea quien nos da permiso— afecta directamente a las mujeres. A todas las mujeres a las que yo acompaño les aterra que las criminalicen. Que ya sea legal les va a dar tranquilidad, aunque lo sigan haciendo en su casa. Ya van a decir «ay, pues voy al hospital, ya no va a pasar nada». 

Espero que ahora con la resolución de la Suprema Corte, más organizaciones o más mujeres en lo individual se animen a apostarle a los amparos indirectos mientras tengan gobiernos conservadores, como en el caso de nosotras. Que nosotras aquí vemos imposible despenalizarlo vía cabildeo, al menos con el Congreso que tenemos ahorita. Yo les mandé cartas a todos por parte de Morras Help Morras, de «Hola, me quiero reunir con ustedes». Y sí hubo quienes me dijeron sí, pero me dijeron directamente que el tema del aborto no, ni matrimonio igualitario, ni la ley de identidad de género. Me dijeron que no le iban a entrar, que si quería otra iniciativa que tuviera, que le entraba, pero si no, no. Entonces trabajamos en otras cosas, porque son espacios. 

Por ejemplo, damos talleres de derechos sexuales y reproductivos con el Instituto de las Mujeres, que es panista. A mí hasta eso no me han tirado línea. Sí me dijeron que no podía hablar abiertamente de aborto, pero que podía hablar de interrupción legal del embarazo en la Ciudad de México. De todas formas las chavitas ya saben, yo les doy mis tarjetas, y saben a qué me dedico y todo. A mí se me hace alentador el panorama, pero sí tenemos que trabajar. No es que nos lo vayan a regalar, o que el gobierno vaya a tener voluntad política y simplemente decidan despenalizar el aborto. Son cosas que desde toda la vida se tienen que trabajar.

Miguel

¿Alguna vez los provida han intentado regular la venta de misoprostol o mifepristona?

Dahlia

De misoprostol sí. De hecho, han intentado también que a nosotras particularmente nos arresten. Nos han metido denuncias, pero no han procedido, por venta de misoprostol, porque no las pudieron comprobar. Aquí en el Ministerio Público, no sé si en todos lados, tienen un área donde llegas y te atiende una persona, y dice “a ver ¿cuál es su delito? Ah, no, no procede como delito, vaya a un juez civil”. Como no es algo penal, nunca han pasado de ahí. Nos han querido criminalizar por dar información, pero ahí mismo les dijeron que es libertad de expresión. Nosotras estamos ejerciendo nuestra libertad de expresión. También intentaron meter otra por venta de misoprostol y les preguntaron si tenían pruebas. Como no tenían, tampoco procedieron. También lo intentaron por apología al delito, pero es complicado de comprobar por el tema. Pero de que han tratado, han tratado. 

En el tema del misoprostol fueron directamente con el secretario de salud y le pidieron que boletinara a las farmacias y que el misoprostol sólo se pudiera vender con receta. El estúpido les hizo caso, y mandó los boletines a todas las farmacias. Nosotras le hicimos un desmadre, metimos una queja en la Comisión Nacional de Derechos Humanos y nos la aceptaron, pero nunca supimos si avanzó o no. Hicimos guerra mediática de decirle que cómo se atrevía, que ni siquiera estaba dentro de sus facultades, porque quien tiene que decidir eso es la COFEPRIS (qué medicamento requiere receta).

Al final, las farmacias lo mandaron al carajo, y solamente las que son conservadoras no lo venden, pero las demás sí. Entonces sí han intentado bloquear la venta de misoprostol. Le han pedido a la COFEPRIS, nos han tratado de denunciar por usurpación de funciones, y un montón de cosas. En Monterrey sí metieron una iniciativa para criminalizar el acompañamiento y la información, pero tampoco procedieron por lo mismo de la libertad de expresión. Una iniciativa de esta índole donde nos prohíban a nosotras hablar abiertamente de misoprostol va en contra de la libertad de expresión, entonces no han podido. Pero de que lo han tratado, lo han tratado. Nosotras ahí tenemos la foto del boletín que mandaron a las farmacias.

Son imparables, e incitan al acoso colectivo. Han puesto nuestro número de Morras Help Morras también. Un wey puso que “estas abortistas necesitan ser exhortadas”, una cosa así; que “por favor hermanos míos, manden exhortos amorosos”. Ay, ¿cuáles pinches exhortos amorosos? Me llegaron puros pinches mensajes de fanáticos locos diciéndome que era una pecadora y me iba a ir al infierno. Y con el que lo mandó sí empecé a discutir. Yo al principio no sabía qué pasaba, sólo estaba haciendo mensajes. Pero luego lo busqué en Twitter y me di cuenta que había puesto mi número. Entonces yo puse el de él y su nombre. Y él no aguantó, porque él tenía como 3,000 seguidores y yo tenía como 12,000. Las mismas compañeras, hasta las que no me quieren y no me soportan, empezaron a compartir; que “no me cae bien la Dahlia, pero el que se mete con una compañera se mete con todas. Además no está bien que pongan su número”.

Llenaron de reseñas negativas su perfil de Doctoralia, y el de Google, porque es ginecólogo. Sí me habló llorando y me dijo que ya basta, que él iba a borrar mi número y que yo borrara el suyo. Yo le dije que iba a mi tweet, pero su número ya estaba rodando, porque todas las colectivas lo agarraron y yo de ellas no me hago responsable. Nomás que para la próxima que se lleve se aguanta. ¿Te vas a meter de payaso pero no aguantas la risa, verdad carnal? Y así me pasó con otro y otro. Siempre están incitando al acoso en nuestra contra, siempre están tratando de criminalizarnos. 

En las manifestaciones afuera del Congreso nos provocaban, nos pegaban, y llevaban grupos de choque para pegarnos. Por ejemplo, mi compañera de Morras y yo crecimos en barrios, entonces somos de mecha corta y somos bravas. Nos dicen algo y nosotras nos descontrolamos: “cállense pinches perros, cállese culero”, y nos volteamos así bien ñeras, y nos grababan. Ahí me grabaron diciendo a una señora ya de la tercera edad “cállese pinche viejilla culera, usted ya preocúpese por la eutanasia. A usted qué le importa el aborto, pinche perra”. Pero no dijeron que la señora me pegó, me agarró a bastonazos, y hasta la grabaron con su bastón pegándome. Yo estaba sola porque había salido a comprar unas pilas y ya no me dejaron entrar —para que no hubiera peleas tenían a los provida afuera y a nosotras nos dejaban pasar al Congreso. Como a mí ya no me dejaron pasar me estaban pegando. Yo estaba muy enojada y me grabaron. Siempre a todas nos hacen enojar para que nos descontrole.

Eso es también parte de su estrategia, porque nos muestran como personas desubicadas, que se alteran, que somos malas. Si ahorita ha de ser su movida con lo que pasó en la Ocupa de Cuba, de que destruyeron un carro de una señora. Ha de ser la Navidad de los provida, han de estar felices, cuando ni en el feminismo las queremos porque son TERF; o sea, ya todas nos deslindamos de ellas. Pero mira, lo que han intentado del medicamento no han podido. Sí les hemos dicho un montón de veces que aunque lo prohíban en las farmacias, nosotras lo vamos a seguir mandando. Nos vamos a la Ciudad de México a comprarlo, cómo no, pero no van a poder pararnos nunca. Se enojan un montón.

Miguel

Empezaste a hablar de los efectos que tienen consumir misoprostol y mifepristona en la boca, o en el estómago con la gastritis, pero quisiera que nos platicaras un poco más de cómo consumir la mifepristona y el misoprostol cambia la forma en la que las mujeres y las personas gestantes viven su sexualidad; y sexualidad no sólo entendida como prácticas sexuales, sino todo lo que tiene que ver con deseos, con emociones, y con afecto.

Dahlia

En ese tema nos falta trabajar un montón, porque todavía, incluso dentro del feminismo, se reproducen estigmas al aborto, no de forma digamos que intencionada, pero sí. Desde el momento en que tú dices “anticonceptivos para no abortar” ya estás generando un estigma, porque estás diciendo que el aborto es una opción que debes evitar. Si tú sigues poniendo el aborto como un proceso de emergencia, como un proceso por el que ninguna mujer debería pasar, por un proceso de última opción o emergencia, y que hay que evitarlo mediante métodos anticonceptivos, tú sigues mandando el mensaje tal cual: que es algo de emergencia y no lo que realmente es. Realmente es un suceso más en la vida reproductiva de las mujeres y personas con capacidad gestar.

O sea, eventualmente utilices un método anticonceptivo o no puedes enfrentar un embarazo no deseado. Entonces este no debería ser visto como una última opción, sino como un método más; como cualquier otro método anticonceptivo, como cualquier suceso más de la vida reproductiva, para que realmente haya un empoderamiento. Porque hasta este momento las mujeres y personas con capacidad de gestar siguen viendo al aborto —y yo te lo digo porque eh la primera interacción que tienen conmigo— como algo que tienen que justificar. Me dicen “me falló el método anticonceptivo, yo no quería”. O sea se justifican. 

Y el hecho que se justifiquen quiere decir que todavía tienen culpas y prejuicios interiorizados. Yo quisiera que llegue el día que me dijeran llegaran la de la liposucción: “yo quedé bien chida, y al chile yo no voy a sacrificar mi cuerpo por un hijo, wey, no mames”. Y otra que me dijo “yo soy vegana y el doctor me dijo que tengo que comer carne, y para mí primero está mi postura política a un embrión que yo ni conozco . Yo no voy a comer carne por el embrión, no quiero”.

Yo quisiera que llegaran mujeres más desparpajadas; que me dijeran “la verdad no me cuidé, porque me ganó la calentura, y me vale verga, y yo quiero abortar”. O que “quiero seguir en el puteo”, como una que sí me dijo: “yo quiero seguir en el perreo, tengo 15 años, no mames, yo no voy a tener un bebé. Mi mamá me tuvo a los 15 y ahorita tiene 5. Tiene 35 años de mamá, no mames, o sea, yo no quiero esa vida. Yo quiero putear”.

Yo quisiera que lo vieran así las mujeres, y la realidad es que no, llegan con mucha culpa. Porque si te escuchan gritando —a las que estamos acompañando— «anticonceptivos para no abortar», pues obviamente van a llegar a justificarse conmigo, porque han escuchado que mi discurso es ese. Si yo dijera “aborto para seguir puteando”, pues a lo mejor sí llegan y me dicen “ah, aborto para seguir disfrutando”, algo más desestigmatizante.

Creo que sí nos falta trabajar un montón en narrativas, y creo que es muy reciente que hemos ido modificando las narrativas. Por ejemplo, mi pañuelo dice “juntas descubrimos, interrumpimos y acompañamos”, o una cosa así. Pero ya hay que ir cambiando los discursos; que no lo vean como una opción de emergencia, porque lo siguen viendo como una penitencia.

Por ejemplo, cuando la están pasando muy mal —porque sí duele—, cuando tienen cólicos, me dicen “me lo merezco por no haberme cuidado”. No mames, esto no es la iglesia, y te duele porque estás teniendo contracciones. Pero esto no se ve en otros procesos médicos. Por ejemplo, si tragas un chingo de dulces y se te pica una muela y vas a que te la tapen, no sientes la culpa por andar tragando un dulce. Es solamente en el aborto donde hay un montón de estigma y de culpa bien moralista, bien cristiana todavía; que es un castigo que hay que pasar.

En las clínicas de la Ciudad de México les dicen “¿así gritaba cuando lo estaba haciendo? Pues esto es por no cuidarse”. No deberían seguir reproduciendo esos discursos. Las mujeres y personas con capacidad de gestar deben empezar a ver el aborto como una opción más, como algo liberador que pueden hacer en caso de resulten en un embarazo no deseado. Es algo que está muy estigmatizado, pero es algo que sucede en el ejercicio de la sexualidad, igual que las infecciones de transmisión sexual (ITS). No es de que una ande por por la vida queriendo contraer una infección de transmisión sexual, o que una quiera embarazarse. Simplemente es parte del ejercicio sexual. Todo lo que hay es reducción de riesgos, pero no es anulación de riesgos. 

Yo tengo una pareja estable, en una relación monógama cerrada, y aun así, si yo contraigo una infección —de que yo me voy a nadar a una alberca y me da una infección vaginal—, yo se la puedo contagiar a él, y contagiarme otra vez, y otra vez. Y no es que él y yo queramos ponernos en riesgo uno al otro, sino que somos personas y estamos en un mundo donde hay bacterias, donde hay otros seres humanos, donde te contagias, no por irresponsable, sino porque son cosas que suceden, porque tenemos un cuerpo que es a veces frágil. Entonces creo que tenemos que ir hablando de la sexualidad sin tabúes, no sólo en el tema del aborto, sino de las infecciones de transmisión sexual, y ver que son cosas que suceden; que no son malas por sí mismas, que son cosas que son parte del ejercicio de la sexualidad. 

Es todo un reto. En México conozco pocas personas que hablan del tema de las ITS desde una perspectiva que no sea estigmatizante. Conozco una psicóloga que da acompañamiento de cuando portas el virus del papiloma humano (VPH). Y ella dice que de verdad las mujeres llegan destrozadisísimas, porque sienten que es su culpa, cuando es algo que te puede pasar por cualquier cosa, ni siquiera por tener relaciones sexuales. Y creen que se lo merecen por haber sido irresponsable.

Seguir viendo que tener una ITS o un aborto, un embarazo no deseados, por irresponsabilidad abona mucho al estigma. Simplemente son cosas que pasan y es lo que yo les digo a las chavas que vienen conmigo: “si lo hiciste porque te ganó la calentura, está bien, es algo que sucede, y las personas hacemos un montón de cosas porque somos personas”. Nos contagiamos de COVID por irnos a un concierto de Santa Fe Klan, como yo, que duré saturando con un 90-89 por 15 días. Pero ahí en el concierto yo era bien feliz, luego después yo muriéndome y mi esposo preguntando si valió la pena. Yo dije sí. No me voy a sentir culpable toda la vida.

Es igual que con un aborto y un embarazo no deseado, o una ITS. Son anécdotas que luego revelo, y tenemos que empezar a verlo así. Y yo espero de verdad que un día el aborto realmente sea y funcione para que las mujeres se empoderen sexualmente; que dejen de tenerle tanto miedo y tanto terror a los embarazos no deseados. Que digan Way, pues si me embarazó, aborto, ni modo”. Porque el terror que le tienen a los embarazos no deseados hace que no disfruten la sexualidad. Hacen que estén pensando mucho en «ay, ¿y si me embarazo?». 

Yo tengo amigas que le tienen terror a embarazarse, que tienen el dispositivo, que su pareja usa condón, y que están aterradas, y después de cada relación sexual se hacen una prueba de embarazo. Y es de “¿qué pedo? Pues abortas y ya. ¿No?”. Y me dice “¿Cómo voy a abortar?”. Y le digo “pues así, con 12 pastillas de misoprostol, o te consigo un kit. No es para tanto”. De verdad, el aborto no es para tanto. Sí se siente feo, pero también se siente feo que te de una gripe o, como yo que he comido en lugares inhóspitos, infecciones gastrointestinales. Ni modo. Pues son cosas que pasan. Con el aborto debería ser igual. Yo espero que llegue ese día, de verdad, donde las mujeres digan “pues voy a coger y pues no hay pedo, lo pago”.

Miguel

Muchísimas gracias Dahlia. No sé si hay algo más que quieras agregar.

Dahlia

No, sería todo por mi parte. Muchas gracias por la entrevista y por organizarlo todo. 

Miguel

Siempre me da mucho gusto verte y leerte. 

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